Pensamientos que pueden estar ocupando tu día a día
"Esta noche voy a intentar no cenar"
"Necesito moverme para compensar esto"
"Si estuviera más delgada, sería más guapa"
"Esta comida tiene demasiadas calorías"
"Como en casa y luego me uno al plan"
"Cada día estoy más gorda, mejor no salgo"
¿Qué te ofrecemos?
Un abordaje integral de la persona. Te entrevistamos de manera gratuita y te guiamos desde el inicio de tu intervención, centrándonos en ti y tu contexto para un enfoque completo y profundo.
Psicoterapia
Intervención psicológica individual y grupal para abordar las raíces emocionales del trastorno alimentario.
Psiconutrición
Trabajo nutricional integrado con el abordaje emocional, sin dietas restrictivas, con acompañamiento real.
Terapia familiar
Sesiones con la familia para fortalecer el vínculo y construir un entorno de apoyo emocional.
Psiquiatría
Valoración y seguimiento psiquiátrico cuando es necesario, siempre coordinado con el equipo terapéutico.
Grupo terapéutico
Espacios grupales donde compartir, conectar y avanzar junto a otros jóvenes en situaciones similares.
Coordinación escolar
Comunicación con el centro educativo para ajustar expectativas y facilitar el proceso de recuperación.
Trastornos y situaciones que abordamos
Trabajamos las distintas formas en las que un Trastorno de la Conducta Alimentaria puede manifestarse en adolescentes y jóvenes.
Objetivos del tratamiento
Seis ejes que guían el acompañamiento terapéutico de cada adolescente y su familia.
Contexto social y relaciones
Tener en cuenta el entorno social y las relaciones interpersonales de cada persona.
Motivación intrínseca
Fomentar la motivación interna como motor del cambio y la recuperación.
Niveles de autoexigencia
Trabajar los patrones de autoexigencia y perfeccionismo que sostienen el trastorno.
Alimentación consciente
Recuperar una relación sana y consciente con la alimentación, sin restricciones.
Autogestión emocional
Desarrollar herramientas para identificar, comprender y gestionar las emociones.
Confianza y responsabilidad
Construir confianza en uno mismo y asumir la responsabilidad del propio proceso.
¿Por qué elegirnos?
Enfoque integral
Abordamos no solo los síntomas superficiales, sino también las causas subyacentes, promoviendo una mejora duradera.
Equipo multi e interdisciplinar
Psicólogos, nutricionistas, psiquiatras y educadores trabajan de manera colaborativa para brindar la mejor atención posible.
Adaptabilidad individual
Cada paciente es único. Personalizamos los tratamientos para adaptarnos a las necesidades específicas de cada persona.
Compromiso continuo
Seguimiento cercano de tu progreso, realizando ajustes cuando sea necesario, con el respaldo emocional necesario para superar los desafíos.
Preguntas frecuentes
Atendemos de forma específica a adolescentes y jóvenes con:
• Anorexia nerviosa
• Bulimia nerviosa
• Trastorno por atracón
• TCA no especificados
• Trastornos de la conducta alimentaria enmascarados en dietas, deporte o «estilos de vida saludable»
• Casos con comorbilidad emocional (ansiedad, depresión, autolesiones…)
• ARFID (trastorno evitativo/restrictivo de la ingesta)
• Otros problemas relacionados con la alimentación y la imagen corporal
Además de las dificultades con la comida, también atendemos aspectos que suelen estar asociados a estos trastornos, como ansiedad, baja autoestima, perfeccionismo, dificultades emocionales o problemas en la relación con el propio cuerpo.
Nuestro enfoque terapéutico se basa en un modelo integrador que combina psicoterapia individual y grupal, psiconutrición, terapia familiar, acompañamiento corporal (fisioterapia y movimiento consciente), trabajo emocional y espacio educativo.
Nuestro objetivo es abordar el problema de forma integral, teniendo en cuenta no solo la alimentación, sino también los factores emocionales, familiares y sociales que pueden estar influyendo en el trastorno.
El tratamiento no se basa en imponer dietas estrictas.
En los trastornos de la conducta alimentaria, el objetivo no es simplemente cambiar lo que la persona come, sino trabajar la relación con la comida, el cuerpo y las emociones.
Por ello, el abordaje nutricional se realiza desde la psiconutrición, acompañando de forma progresiva a la persona para:
• Recuperar una relación más saludable con la alimentación
• Comprender las necesidades del cuerpo
• Reducir el miedo o la ansiedad asociados a ciertos alimentos
• Reconstruir hábitos alimentarios equilibrados
Este proceso se realiza siempre de forma coordinada con el trabajo psicológico y, cuando es necesario, con seguimiento médico.
Sí. En el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria, la participación de la familia suele ser muy importante.
La adolescencia es una etapa en la que el entorno familiar tiene un papel clave en el acompañamiento y la recuperación. Por eso en Galiani incluimos a las familias a través de diferentes espacios de trabajo:
• Terapia familiar
• Sesiones de orientación y psicoeducación
• Programa de parentalidad
Estos espacios ayudan a que madres, padres o cuidadores puedan comprender mejor lo que está ocurriendo y adquirir herramientas para acompañar el proceso de una forma más segura y eficaz.
El objetivo es que la familia pueda convertirse en un apoyo fundamental en la recuperación de la persona joven.
Pedir ayuda cuanto antes suele ser una decisión muy importante para favorecer la recuperación.
Puede ser recomendable consultar con un profesional cuando aparecen señales como:
• Preocupación intensa por el peso o la imagen corporal
• Cambios significativos en la forma de comer
• Evitación de comidas o rituales alimentarios
• Miedo intenso a ganar peso
• Episodios de atracones o conductas compensatorias
• Aislamiento social o cambios importantes en el estado de ánimo
A veces las familias sienten dudas sobre si la situación es «lo suficientemente grave» para pedir ayuda. En estos casos, una valoración profesional puede ayudar a comprender mejor lo que está ocurriendo y orientar sobre los pasos a seguir.
Buscar apoyo no significa que la situación sea extrema; muchas veces es simplemente el primer paso para prevenir que el problema avance y empezar a acompañar el proceso de forma adecuada.
Es una situación bastante frecuente. Muchos adolescentes o jóvenes pueden mostrar rechazo inicial a acudir a terapia, especialmente cuando sienten que no tienen un problema o cuando el malestar que están viviendo les resulta difícil de reconocer o expresar.
En estos casos, es importante entender que la resistencia forma parte muchas veces del propio proceso y no significa necesariamente que la terapia no pueda ayudar.
Cuando ocurre, solemos comenzar trabajando con la familia. A través de una primera orientación o sesión con madres, padres o cuidadores, podemos comprender mejor la situación, ofrecer pautas sobre cómo abordar el tema en casa y valorar cuál puede ser la mejor forma de facilitar que la persona joven se acerque al proceso terapéutico.
En muchas ocasiones, cuando se reduce la presión y se crea un espacio más seguro y comprensivo, la persona adolescente puede ir mostrando mayor disposición a participar.
Nuestro objetivo no es forzar el proceso, sino crear las condiciones adecuadas para que la persona joven pueda sentirse escuchada, comprendida y segura al iniciar el acompañamiento terapéutico. En cualquier caso, la familia no tiene que afrontar esta situación sola: podemos orientaros desde el primer momento sobre cómo actuar.
Detrás de un TCA siempre hay una historia que escuchar
Los Trastornos de Conducta Alimentaria afectan al cuerpo, pero nacen y se sostienen en lo emocional. Una valoración temprana marca la diferencia. Reserva una Entrevista Inicial Gratuita con nuestro equipo especializado.
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